-Tan solo mírame, mírame y dime que no eras tú la que anoche se coló en mi sueño y se marchaba sin despedirse, sin decirme una palabra, para no regresar. ¡Dímelo! Dime que nunca serás capaz de hacer eso y que no fue real
Y me fui, tenía miedo de saber su respuesta
martes, 24 de marzo de 2009
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