jueves, 5 de julio de 2012

Me regaló un reloj, para que contara el (poco) tiempo que iba a tardar en olvidarme. Lo que ella no sabe es que ese reloj se paró el día que se acabó, olvidando el tiempo que pasaba desde entonces, porque el tiempo solo corría con ella al lado. Pero hoy ese reloj vuelve a funcionar, al comprobar que el tiempo de olvidar fue como el tiempo de luchar, pequeño. Muestra los pocos minutos de amor que podían quedar en él, si es que era eso...amor.
Hoy ese reloj vuelve a vivir, vuelve a funcionar…concluyendo ese tiempo de olvido y comenzando un tiempo de construir. Porque tiene ganas de contar los minutos de sonrisas al día, de contar las caricias de ese amor que llegará, y dejará al último como lo que no fue, un amor.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "la noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo, sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma, como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Idiota

Idiota de mí que confié en ti.
Idiota por creer todas y cada una de tus palabras.
Idiota por dejarme cautivar.
Idiota por pretender regalarte el mundo cuando tú solo me dabas mentiras.
Idiota por esperar un mensaje o una llamada.
Idiota, idiota, idiota.


Pero esta idiota se va, para siempre.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Standby.

Hay una(s) diferencia(s) entre tú y yo. Mientras yo juego mis cartas en una sola mano, sin ases que valgan en la manga, tú te dedicas a guardártelos y jugarlos en varias manos. Yo puedo perder o ganar de una sola vez, tú puedes ganar varias veces, pero llegará un momento en el que no te quedarán cartas escondidas y perderás todo (si la jugada es justa, claro).
Mientras pides tiempo, yo estoy entregándote esto a ti, y tú estás amaneciendo con otra, para luego llenarte de mentiras las boca. Mentiras que ni creo ni quiero creer, pero que terminan convenciéndome, aunque ni tú las creas.
Fuiste tú la que dijiste que era un Fin seguido de un Continuará, pero si la historia va a seguir con el sufrimiento de solo uno de los personajes, mejor matarlo de raíz que tenerlo agonizando para luego matarlo.

y 24 horas después, sigo en estado de espera. Espera que alcanza su límite, de tiempo y de mentiras.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Este 'adiós' no maquilla un 'hasta luego',
este 'nunca' no esconde un 'ojalá',
estas cenizas no juegan con fuego,
este ciego no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuso de recibo
estas vísperas son las de después.

A este ruido tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón podrido de latir,
este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Últimamente lo pienso mucho, lo nuestro no terminó como se merecía. Nos merecíamos mucho más. Que el calentón del momento nos hizo terminar, pero no en la cama. Que en la cama hubiera sido distinto, que te hubiera quitado las cicatrices de nuestros errores y te hubiera activado las ganas de más. Ganas de todo, menos de dejar(nos).




O quizás sí, pero la historia hubiera tenido otro final.

viernes, 18 de noviembre de 2011

melancolía.

Hay veces que te echo de menos. Es así como sé que me marcaste, es así como sé que te quise. Aunque duda(ba)s de que lo hiciera, y me hacías dudar a mí, ahora me doy cuenta de que tus dudas eran negativas. Que te quise, y te recordaré. Porque aún hay días que tu forma de reír me viene a la cabeza y mis oídos parecen escucharte por cualquier esquina de estas calles transitadas de Madrid.