martes, 14 de junio de 2011

Que ella me acompañe siempre.

Es increíble como puedo pasarme las horas escuchando música y más música. Sin nada más.
Puedo pasar de un registro a otro en cuestión de segundos; puedo recorrerme la geografía musical en horas; puedo descubrir cientos de canciones que jamás había escuchado y que me encantan; puedo recordar otras tantas y no dejar de escucharlas; puedo estrujar letras que me hagan pensar, reír o llorar; puedo encontrar grandes voces no conocidas; puedo hacerme fan de miles de vídeos; pero lo más importante, puedo evadirme de todo mi alrededor.