miércoles, 30 de septiembre de 2009

-Hoy quiero pedir perdón a la sinceridad, y a la resignación daré mi orgullo. Tú dueña de mi paz me alejo con temor a no saber decir lo que siento por ti. Nada más amanecer me apetece oír tu voz, y en silencio me he entregado a la esencia de tu voz, pero a mi pasión le puede el miedo y te escribo mi adiós. Se acabó ya no quiero hablar palabras de amor que no van a más, me acostumbraré a vivir en tus recuerdos y algún día me verás, y quizás te acuerdes de mí, el que en el silencio dió todo por ti. Me faltó el valor para superar mis miedos, y ahora te doy mi adiós.

-Hoy quiero pedir perdón por esta ingenuidad, perdón por no saber lo que sentías. Yo dueña de tu paz, te digo que es muy fácil querer a quién lo da todo. Y te digo también que nada más amanecer yo también quiero oír tu voz. Tengo miedo de tus miedos, y te pido por favor que sea tu pasión quién venza al miedo y no digas adiós. Se acabó ya no quiero hablar, ven y bésame, regálame tu paz, te daré el calor de un brillo de luna y terino, y en mi pecho dormirás con la voz de mi corazón, que dulces momentos me das con tu olor. Eres tú sin más todo lo que yo esperaba, y le digo adiós a tu adiós...

miércoles, 23 de septiembre de 2009


El futuro es incierto

y la vida más.

Con mis pasos voy construyendo mi camino,

no importa lo malo del ayer y lo malo que vendrá

Importa, y te queda, lo bueno y la experiencia, intentar no volver a tropezar en la misma piedra y aprender de todos y cada uno de mis errores, para así forjar un mejor camino

Un camino en el que estéis todos y cada uno de los que formáis parte de mi día a día, porque vosotros sois los que me ayudastéis a poner la primera piedra de este largo camino. Y quiero que también seáis los que me ayuden a poner la última piedra, que espero que sea en un futuro muy lejano, pero siempre, y digo siempre, a vuestro lado.

Que los días de infancia no se queden en lo que fueron y también tengamos días de infancia en nuestro mundo adulto.

Al fin y al cabo, todos llevamos un niño dentro.











Si vivir es tropezar, me quiero equivocar

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Si estás con una persona, corres el riesgo de enamorarte.
Aunque me pidas que no me enamore de ti, no puedo prometerte nada. El futuro es incierto y no sé si me enamoraré de ti, pero lo que sí sé es que estoy asumiendo ese riesgo, a pesar de los inconvenientes.
Me gusta jugar al filo del peligro, en el borde del precipicio. Puedo caer o mantenerme ahí el tiempo que haga falta. Puedo mantener el equilibrio o caer en picado.
Por ahora, estoy consiguiendo mantener el equilibrio, y me gusta.
Me gusta sentir la brisa del peligro en mí, como a escondidas esa brisa me acaricia el pelo. Como los labios se posan en mí y consigo un equilibrio aún mayor. Como una mirada infinita me busca y se cruza con la mía mientras los demás pasan inadvertidos, ajenos a unas miradas penetrantes con tanto que decir.
Y mientras en este juego consiga mantenerme en pie, no quiero perder el equilibrio.

domingo, 6 de septiembre de 2009

.Que nadie calle tu verdad,

que nadie te ahogue el corazón,

que nadie te haga más llorar, hundiéndote en silencio

Que nadie te obligue a morir, cortando tus alas al volar

que vuelvan tus ganas de vivir