-¿Estás llorando?
No me había dado cuenta de que la humedad de mis ojos se había desbordado. Rápidamente, me froté la mejilla con la mano y, efectivamente, allí estaban las lágrimas delatoras, traicionándome.
-No -negué, pero mi voz se quebró
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Magnifico Libro...(L)
Bea
Publicar un comentario