Mi abuela decía que vemos las cosas de acuerdo al color del cristal con que las miramos. Yo digo que también depende del grosor y la forma del cristal.
Si miramos a través de un catalejo invertido, los objetos se ven lejanos, pequeñitos, inofensivos, a kilómetros de nosotros, inalcanzables de tocarnos... Pero, a veces, las cosas están más cerca de lo que aparentan.
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1 comentario:
A veces, sencillamente, basta con mirar al espejo. Me encanta la metáfora del catalejo invertido.
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