Cuando se apagan las luces escucho los relojes, estoy buscando el sueño que dejé a medias a noche. Respiro todo el aire en el que bailan los colores, llenando hasta el último rincón de mis pulmones. Noto mis pulsaciones, parece que mi corazón volvió de vacaciones.
Mirando la luz de los enchufes en el suelo, creo que en mi cuarto nacen las constelaciones. Y no sé hacia qué lado girarme, es la almohada quien me escucha mas no puede abrazarme.
Lanzarme a la piscina en la que flotan los sueños, quisiera estar contigo y compartir el insomnio, pero en esta cama llueve y todo se disuelve. Durmiendo dice cosas que de día no se atreve, las horas son más largas en el reino de Selene.
Lloran las palabras por poemas que se mueren, es por las frases que no apunto de dormirme.
Conozco gente que no existe al despertarme, y me pregunto dónde irán los besos que doy en los sueños, de quién son esos labios tan extraños, de quién he sido dueño y quién me roba el tiempo, cuánto tiene de imaginación y dime cuánto de recuerdo. Se tuerce el lápiz, me debo estar durmiendo, creo que al despertarme te voy a echar de menos...
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