miércoles, 9 de marzo de 2011

No me hace falta escribir un guión para crear nuestra película. Se irá escribiendo solo conforme pasen los días, y tú y yo seremos las protagonistas.

Yo seré quién haga de tu personaje una princesa. Serás la mejor princesa jamás conocida, el resto morirá de envidia al conocer tu historia. Y yo, feliz por ello, convertiré todos los lugares por los que pasemos en escenas de películas, las típicas escenas envidiables, como cuando están Jack y Rose en la proa del barco en Titanic; o como cuando se produce el encuentro entre Rachel y Luce, rodeadas de coches, en Rosas Rojas; o como cuando Noah y Allie se ponen a bailar en mitad de la carretera en plena noche en El diario de Noah; incluso mejor que las miles de escenas bonitas que pasan Ian y Samantha en Un día inesperado.

Pero nuestra película no tendrá nombre, o sí, el tuyo, para hacerla especial e inolvidable.

No sé tú, pero yo ya he empezado a escribir este guión.

1 comentario:

Punto dijo...

Escribir es dejarse llevar. Dejarse vivir... Entre las páginas o entre las manos. Un guión tentador.