Cuando te sientas sola, grita. Aunque me encuentre a cientos de kilómetros, estaré contigo. Sentirás mi respiración como si estuviera a escasos centímetros de ti. Porque somos nosotras las que podemos convertir los kilómetros en centímetros. Y los gritos en susurros.
Ahora soy yo la que está gritando...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario