jueves, 30 de octubre de 2008

Hoy es uno de esos días que necesito que alguien venga y me dé un gran abrazo, mientras me diga que me quiere y que está ahí. Pero no por decirlo, que lo sienta de verdad, y que le salga de dentro. Como esas veces que me apetece hacerlo a mí, pero no lo hago por no atreverme a mostrar mis sentimientos.
Y me he propuesto que cada vez que me apetezca darle un abrazo a alguien, lo haré. Y quién sabe, quizás la otra persona lo agradezca...




como yo en estos momentos.

1 comentario:

Estoicolgado dijo...

Atreverse a mostrarlo es difícil, pero más aún es saber hacerlo sin equivocarse...

No sé si con o sin muchos motivos;
un abrazo