martes, 14 de octubre de 2008

la música..

Marta se puso a pensar, no podía imaginarse vivir sin ella. Ella era la que iluminaba su vida, la que estaba cada mañana al despertar, la que la acompañaba al trabajo. Si algo le iba mal, se refugiaba en ella, que hacía que dejara de pensar, se tranquilizara y desconectara del mundo por un ratito.
Aquella mañana, cuando Marta despertó, no la podía escuchar. Sólo se escuchaba el silencio. Un silencio cada vez más amargo según pasaban los minutos y ella no aparecía. Algo pasaba, no escuchaba las palabras bonitas de sus canciones que daban a Marta un toque de ternura en sus mañanas, ni los ritmos movidos que hacían que se levantara de la cama con alegría y las fuerzas suficientes para afrontar un nuevo día.
Entonces se empezó a preocupar, quizás tenía ganas de llorar pero como ella no estaba, las lágrimas no terminaban de brotar en sus ojos, ya que ella era la que ayudaba a Marta a engüir los malos tragos.El pensar que no volvería, entristecía mucho más a la chica. Y entonces se dio cuenta, supo que ella era imprescindible en su vida, la necesitaba para sentir, vivir y ver...supo que ella, la música, era su vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta, en serio. Creo que la música es impresncidible para vivir. Te ayuda a refugiarte cuando lo único que quieres hacer es escapar de todo y de todos...
Ella siempre va a estar ahí. Es la única que estará siempre ahí.

Un besote, :) tq



Rosa